Capítulo tres – Abuelita soy tu nieto
Hoy decidí levantarme temprano para
estudiar los libros que traje de la biblioteca, mi prioridad es comprender
mejor este mundo, ya que mejorará mis probabilidades de regresar a casa. Así pues,
con los primeros rayos del sol, doy un brinco, hago mi cama y me siento frente
al escritorio, pero antes de poder abrir el primer libro me distraigo al
observar un gran calendario mensual colgado frente a mí, es bastante detallado
y hay suficiente espacio para escribir notas breves, tiene marcado fechas
importantes y fiestas, unas notas al pie indican las fases lunares, las cuales
siempre coinciden con la misma fecha, de tal manera que la luna llena siempre
‘cae’ el día veinte de todos los meses. Una fecha está marcada con mi nombre,
la abuela debió de haberla anotado. Según el calendario, mi llegada hace tres
días fue el viernes 20 de diciembre del año 1872, curiosamente el día del
solsticio de invierno.
“Entonces el día de hoy es domingo, este
mundo tiene muchas rarezas” me dije, la estructura del calendario es idéntica a
la del calendario gregoriano, incluso los nombres de los meses y días de la
semana son los mismos. Por imposible que parezca decido dejarlo pasar, ya era
exageradamente improbable que dos mundos distintos desarrollaran el mismo
idioma y escritura, agregar un calendario a la mescla es un misterio más que,
en aras de mi sanidad mental lo dejare pasar y mejor me pongo a estudiar.
Una hora después he acabado con los
conceptos básicos de la magia, siempre he sido un lector veloz. Según los
textos los unicornios canalizan la energía en sus cuernos, que actúan como una
especie de antena, proyectando su voluntad y ejecutando el ‘hechizo’ que tienen
intencionado. Trato de encontrar alguna referencia de algún ‘no unicornio’ que haya
utilizado magia, pero no encuentro ninguna, deberé de indagar en otros libros
de la biblioteca.
Pero algo que encuentro fascinante es el desarrollo
del ‘hechizo’ ya que utilizan una serie de instrucciones lógicas, el unicornio
que quiera utilizar un hechizo determinado debe concentrarse en las
instrucciones, ejecutarlas paso a paso al mismo tiempo que inyecta energía, o
como lo llama el libro ‘mana’ a su objetivo, visualizando claramente sus
intenciones, cualquier distracción puede sacar de balance el hechizo e inutilizarlo
u obtener un distinto resultado al esperado.
La levitación de objetos es muy común entre
los unicornios, puesto que las instrucciones son ‘simples’ si las comparamos
con otros hechizos, con la suficiente práctica usar levitación es tan natural
como caminar.
Todavía mas interesante son las
instrucciones que conforman los hechizos, ya que son similares a las utilizadas
en una computadora previamente al uso de compiladores. En la década de los 60’s
las computadoras solo trabajaban con sistemas binarios 1 y 0, para hacerlo un
poco menos complicado los matemáticos usaban hexadecimal para los cálculos que
la computadora interpretaba luego en binario, esto era sumamente complicado de
utilizar si no tenias un doctorado en matemáticas o física, pues implicaba
mover bits.
Entonces entró un avance espectacular, el
desarrollo de los compiladores, un conjunto de programas que traducen,
interpretan y compilan código de un lenguaje que podemos entender más
fácilmente los humanos a lenguaje máquina, así que pasamos de darles
instrucciones en enormes cadenas de ‘10100010’
o ’48 25 F3 A2’ a utilizar un
lenguaje más natural como ‘sum(1 if
meets_condition(x) else 0 for x in my_list)’. Con esto se reduce enormemente
las líneas de código escrito, los errores se pueden corregir más fácilmente y
los programas pueden ser más complejos, la desventaja es que el código debe ser
procesado por el compilador antes de ejecutarse y eso consume ciclos del
procesador y ‘tiempo maquina’ pero si se hace bien, solo se compila una sola
vez y se ejecutara igual las veces que se requiera. Estoy sobre-simplificándolo, pero me sirve
como repaso.
Si quiero utilizar magia me veo frente a
varios problemas, el primero siendo el más obvio es la fuente de mana, sin
energía no se puede ejecutar un hechizo y no creo que mi ‘nuevo’ cuerpo sea
capaz de exteriorizar mana de manera natural. Pero creo que puedo
ingeniármelas, debe de existir algún tipo de batería o generador de mana, en el
peor de los casos deberé construir uno. El segundo problema es la interface, no
tengo cuerno ni algún otro órgano que me permita interactuar con la energía naturalmente
y mucho menos darle instrucciones. Si logro superar los primeros problemas el
tercero será el más tedioso, deberé crear un lenguaje de programación mágica
con su respectivo compilador, digo si lo voy a hacer, lo haré bien, no me voy a
conformar con los hechizos simples que pueda procesar mi mente, me conozco bien
y sé que no puedo concentrarme al nivel requerido para usar la magia al estilo
unicornio.
Descansaré un rato y aprovecharé para
arreglarme, así que salgo al baño con la intensión de aliviarme, lavarme la
cara, los dientes y ponerme presentable, he de tener un caso terrible de
cabello mal acomodado, al lavarme el rostro por fin pongo atención a mi
persona, ayer y antier estaba muy cansado como para poner atención, además que
después de bañarme el espejo estaba muy empañado y la tenue luz hacía difícil
notar los detalles. Ahora con la luz solar y el espejo despejado, puedo
examinarme mejor. Saltando el cabello plateado, la piel cobriza y los ojos
turquesa el rostro infantil que me observa es simétrico, al cual deberé como
acostumbrarme. Según mi apariencia y estatura, percibo que ahora debo tener
diez años. Al terminar el ritual matutino me regreso a mi habitación y continúo
estudiando un rato más y acabo con un par de libros que contienen muchas
ilustraciones y poco texto.
*Tock * *Tock* *Tock* escucho tocar a
alguien la puerta de mi habitación.
“Buenos días Cariño, despierta y baja a
desayunar” escucho a la abuela Yarn tras la puerta.
“Gracias abuelita, bajare en un momento” respondo
Tras bajar de las escaleras saludo a la
abuela Yarn con un “buenos días” seguido de un beso en la mejilla, tras lo cual
pongo la mesa, no quiero ser un gorrón en su casa, así que tratare de ayudarla
lo más que pueda.
Es obvio que los equinos multicolor son
herbívoros, el menú del
restaurante en el que comimos ayer la abuela y yo dejo en claro en que consiste
su dieta, con excepción del huevo, la leche y sus derivados, todo lo demás son
plantas, me pregunto ¿Cuál será su reacción de estas criaturas ante un
carnívoro? Al menos como omnívoro puedo pasar desapercibido y sobrevivir con la
dieta local. El desayuno de hoy es más ‘balanceado’ en
estándares poni, un huevo estrellado con vegetales al vapor como complemento,
adornados con un par de flores de diente de león, las cuales aparto de mi
plato, al terminar de desayunar los solitarios dientes de león llaman la
atención de mi abuela.
“Exe, ¿no te gustan los dientes de león?”
pregunta la abuela
“No es eso abuelita, no puedo comerlos,
creo que podrían hacerme daño” respondo
“¿Hacerte daño?, pero los dientes de león
son favoritos de los potros… ¡Oh, cierto!, por un momento olvide que no eres un
poni” Tras su declaración agacho la mirada, debió haberse esforzado por hacer
el desayuno y lo estoy rechazando, me hace sentir mal, pero no quiero
arriesgarme a enfermar.
“No te preocupes querido, es mi culpa por
no preguntarte que puedes comer, dime ¿hay algo más que no puedas comer o a lo
que seas alérgico?” pregunta la abuela con interés.
“gracias por ser comprensiva abuelita, que
yo sepa no tengo alergias, puedo comer verduras, leguminosas, frutas, hongos y
algunas flores, pero hay plantas pueden hacerme daño” continuo mi lista de las
variedades del reino vegetal y fungi que he consumido, dejo de lado el hecho de
que soy omnívoro, no sé cuál sea su reacción al descubrir que como carne. Por
cierto, debo de encontrar una forma de complementar mi nueva dieta vegetariana,
los huevos son un comienzo, pero requiero proteína de origen animal para
mantenerme saludable.
“Comprendo, tu dieta es un poco diferente a
la de nosotros los ponis, a excepción de la paja, pasto y flores puedes comer
todo lo demás. Dime cariño ¿hay algo más que deba saber?” me pregunta, dudo un
momento en si debo decirle la verdad, así que termino bajando la mirada y
negando con la cabeza
“Cariño, no tengas miedo en decirme la
verdad, no te juzgare a ti o a esos tiernos colmillos en tu boca” me dice la
abuela con ternura. Ella es muy observadora, se ha dado cuenta de que tengo caninos y mi dieta es más amplia de lo
que le he dicho.
“Perdóname abuelita, temía de cómo
reaccionarias si te contaba que también como carne” me disculpo con ella.
“Gracias por tu sinceridad querido, no me
asusta que comas carne, ahora comprendo que tu dieta es más parecida a la de
los grifos que a la de los ponis” me asegura la abuela
“¿Grifos abuelita, de verdad existen?”
pregunto inquisitivamente
“Si querido, cuando era una potranca tuve
un amigo grifo en la escuela, se llamaba Gustave Le Magnifique, me explico que
debía comer carne, así que regularmente llevaba pescado como almuerzo” me
responde
“Tienes razón abuelita, para mantenerme
saludable debo complementar mi dieta con algo de carne y el pescado me gusta
mucho” respondo sinceramente
“En ese caso, creo que tendrás que aprender
a pescar, mi amigo pescaba su comida porque los pocos ponis pescadores que hay
solo pescan para hacer alimento para mascotas, jijiji” da una pequeña risa
ocultándola con su pesuña “no les compraba el pescado porque consideraba
denigrante comer alimento para animales” a lo cual también me da un poco de
risa, comprendo cómo se sintió su amigo.
“O también podría buscar almejas o
cangrejos en la playa, ¡oh! recuerdo que vi camarones en el rio” respondo
entusiasmado, ya me había hecho a la idea de que tendría que cazar o pescar,
solo que ahora no tendré que hacerlo en secreto.
“¡ugh! Mejor no entremos en más detalles de
tu dieta, te sugiero que no la divulgues, los ponis no te juzgaran por lo que
comes, pero si pueden incomodarse” me dice la abuela un poco verde
“lo siento, seré discreto.” Creo que
tampoco podre cocinar en casa lo que atrape, no quiero incomodar a la abuela,
me pregunto si podré utilizar la choza abandonada para cocinar.
“Muy bien querido, ya que acabamos de
desayunar, ¿qué te parece si damos un paseo?, vamos a la ciudad” me dice
entusiasmada a lo que respondo positivamente, le pregunto si podemos regresar a
la biblioteca para regresar los libros que ya leí y tomar prestado otros. La
abuela un poco sorprendida de que yo sea un devorador de libros accede a
llevarme.
Salimos de la casa después de limpiar la
mesa y los platos, durante el camino a la ciudad saludamos a los vecinos de la
abuela, a los que por fin conozco, aunque mis mejillas me hubieran agradecido
el no haberlos encontrado nunca… ¡ouch! Más adelante pongo más atención a las
granjas y lo que producen, veo campos de col, espinaca y alfalfa, una vaca que
estaba rumiando paja nos da los buenos días, lo cual me sorprende, aunque no
debería, estoy en un mundo habitado por ponis y grifos, que las vacas hablen es
otra cereza en el pastel, ¡qué bueno que no le dije a la abuela que también comía
vacas! deberé investigar que especies son sapientes, no me gustaría insultar a
alguien que podría estar en mi plato.
Poco después de llegar a la ciudad la
abuela me lleva frente a un amplio patio con una fuente central rodeada de
árboles, al fondo hay un edificio amplio de tres plantas rodeado de árboles, la
estructura tiene en el centro un gran reloj el techo, si no fuera por la falta
de estudiantes, diría que esto es el estereotípico colegio sacado de un anime.
“Exe, cariño, me gustaría que pasaras todos
los días conmigo, pero deseo que sepas que me preocupo por tu futuro y
bienestar, por eso a partir de mañana quiero que vengas a esta escuela” me dice
la abuela cariñosamente, pero con firmeza.
Es algo que me gusta mucho de la abuela, no
solo es cariñosa, también me trata con respeto, ella no me dice ‘harás esto
porque yo lo digo’ o ‘soy mayor que tú y no sabes ni lo que te conviene’ en vez
de eso me explica el por qué quiere que lo haga y evita tratarme como niño
bobo, a pesar de que tiene todo el derecho de tratarme como tal.
“Si abuelita, me esforzare mucho por ti,
hace tiempo que no asisto a la escuela” respondo, en este punto pude haberme
negado, pero por más argumentos que diera, dudo que me hubiera librado de
‘regresar’ a la escuela, lo mejor por ahora será seguir la corriente, hay mucho
que desconozco de este mundo y la escuela es un buen lugar para aprender aparte
de la biblioteca, además tengo esperanza de que los maestros al enterarse de
mis conocimientos me dejen saltar grados, tal vez en breve esté libre de
asistir a clases.
“Que buen niño eres, temía que te
desagradara la idea de asistir a la escuela” me dice, a lo cual le doy un
abrazo.
Tras esto nos dirigimos a diferentes tiendas
y la abuela me compra un morral, libreta, pluma y una botella de tinta, ya
había observado en el palacio administrativo que los ponis escriben usando
plumas de aves y tinta usando magia o sus hocicos, será la primera vez que
escriba con pluma y seguramente será un desastre el proceso de adaptación del
bolígrafo al que estoy acostumbrado a la pluma y tinta, además de que tengo
mala letra y deberé practicar mi escritura, ¡como odie eso en la escuela! Las
interminables planas que me dejaban de tarea. Talvez deba ingeniármelas y
fabricar un lápiz o mejor aún un bolígrafo.
Avanza la tarde y comemos en un
restaurante, tras comer nos dirigimos a la sastrería de Tuxedo y tocamos la
puerta, a la cual atiende el dueño del local
“¡Ah! la señora Fine y el pequeño Dot, es
un gusto verlos de nuevo, pasen ya tengo lista una muda de ropa” nos dice el
poni bigotón, vaya que es rápido, tan solo el día de ayer me tomo las medidas y
hoy ya tiene preparada la ropa.
Entramos a su establecimiento, me da un
paquete y me pide que lo pruebe, me guía a una cabina con un gran espejo en la
que puedo cambiarme en privado. Al abrir el paquete y revelar el contenido
trato de abstenerme estrellar mi cabeza contra la pared, se trata de un traje
de marinero negro, tiene los puños y las hombreras blancas con una franja roja,
haciendo juego con una especie de pañuelo blanco para usarlo como corbata, que,
para variar también viene con una franja roja al final, al menos tiene dos
bolsillos laterales cuya entrada es blanca, lo adorna un tipo de insignia roja
en el corazón en forma de V roja, este traje lo complementa un pantalón corto
negro que me llega a las rodillas, que aparte de los bolsillos laterales
regulares, tiene dos bolsillos extras ‘de parche’ a la altura de mis muslos,
haciéndolo más parecidos a los ‘shorts’ para acampar, para rematar al conjunto
lo complementa un gorrito blanco con una cinta negra que lo adorna, al fondo
del paquete hay un par de calcetines blancos. Este traje es lo más cosplay que
jamás haya vestido, solo me faltan los zapatos ‘choclo’, una espada y correr
por la ciudad capturando cartas mágicas.
Bueno, pudo haber sido peor, así que me
visto con el traje, pero dejo de lado los calcetines ya que considero que
usarlos con los crocs es una aberración, me queda muy bien y el conjunto es
cómodo, un poco holgado, pero es de esperar que es ligeramente más grande para
que me dure la ropa al crecer. Al salir de la cabina casi me quedo sordo al
escuchar un chillido al estilo ‘fangirl’ cuando ve a su ‘husbando’ por la
calle, antes que pueda reaccionar soy tacleado por una potranca –presiento que
esto se repetirá en el futuro varias veces- después de un abrazo de boa
constrictora y las risitas de Tuxedo y la abuela Yarn me deja ir y puedo ver
con detalle a mi asaltante.
La invasora a mi espacio personal es una
unicornio de pelaje rosado pálido, con melena ligeramente risada a dos tonos de
rojo uno claro y otro oscuro, amarrada con un lazo al estilo ‘cola de caballo’
con dos mechones laterales al frente, sus irises son color vino tinto, no tiene
cutie mark.
“Joven Dot Exe, te presento a mi hija Red Needle”
me dice Tuxedo con una sonrisa
“Hola, encantado de conocerte Needle” le
digo a Red tras ponerme de pie
“¡Hola!, ¡mi papá me había contado de ti,
eres más guapo de lo que imaginaba! ¿te gusta tu ropa?, yo mejoré el diseño, mi
papá quería un traje aburrido y lo hice más divertido para ti” me dice
emocionada con una sonrisa de oreja a oreja, me siento halagado de que me
considere atractivo.
“Gracias por el cumplido, tú también eres
linda y me gusta el diseño que hiciste, oye ¿fue tu idea añadir bolsillos
extra?” pregunto sinceramente y ella se sonroja... uh oh.
“¡Si! Pensé que necesitarías espacio para
cargar cosas” me contesta entusiasmada
“Me alegro que se lleven bien, mañana
tendrán tiempo de conocerse mejor en la escuela. Exe, por favor regresa mañana
después de clases, tendré listos tus zapatos” me dice Tuxedo
“Sí señor, se lo agradezco, lo veré aquí
mañana” me pregunto ¿cómo es que un sastre sabe hacer zapatos? y ¿de dónde
sacan el cuero para hacerlos? Pero me reservare las preguntas para otro día.
La abuela y yo nos despedimos de Needle y
Tuxedo, antes de partir Tuxedo me da otra caja y en privado me dice que es ropa
interior, a lo que le agradezco, eso de andar casi en bolas empezaba a
molestarme.
Nos dirigimos a la biblioteca, una vez en
ella le pregunto a la bibliotecaria por los libros seglares de las materias que
llevaré en la escuela porque quiero ponerme al corriente, un rato después me
entrega un paquete con los libros de texto de cuarto grado lo cual agradezco y
nos despedimos de la biblioteca
Tras regresar a casa me pongo a estudiar
los textos, no creo que me lleve mucho tiempo ponerme al corriente, la abuela
me deja para que me concentre. Tal como suponía, las matemáticas, ‘ciencias’ y
lengua están muy por debajo de mi nivel, a excepción de la escritura, deberé
enfocarme en geografía e historia.
La tarde avanza y se hace noche y con ello
llega el ritual para ir a la cama, el cual como hasta ahora he seguido, solo
que, por esta vez en lugar de ir a la cama, continúo estudiando un rato más. Llegada
la media noche, mis parpados pesan demasiado como para seguir concentrado, he
terminado de leer los libros, pero no los he estudiado con la profundidad para
un examen, así que por mucho que desee continuar, mi cuerpo en desarrollo pide
descanso y me voy a la cama.
<<Anterior - Siguiente>>
<<Anterior - Siguiente>>
Comentarios
Publicar un comentario