Capítulo dos – La burocracia es magia.
Las personas mañaneras inician el día con optimismo, llenas
de energía positiva, por algo el adagio reza ‘Al que madruga dios le ayuda’ así
que no posponen la alarma, se levantan de un salto de la cama, hacen ejercicio
cardiovascular para luego alimentarse con un nutritivo y bien balanceado
desayuno, no conocen la prisa ni el agobio y generalmente alcanzan un estilo de
vida exitoso y saludable.
Pero yo no, soy un trasnochador incorregible, con años de
entrenamiento he logrado que mi reloj biológico me despierte ‘temprano’ para
luego ignorarlo y volverme a dormir, dándome la ilusión de ‘cinco minutos más’
y para cuando suena la alarma, aunque todavía tengo sueño, me despierto con
menos esfuerzo, pero tardo al menos otros quince minutos en levantarme, si es
que tengo que levantarme, de lo contrario puedo pasar una hora más acostado
perdiendo el tiempo con el teléfono.
Hoy es un día diferente, poco a poco cede la espesa niebla
que nubla mi mente y hace difusos mis pensamientos matutinos, con suficiente
lucidez empiezo a recordar el sueño más vivido y raro que he tenido, al
recapitularlo me doy cuenta de que no debería recordar todo el sueño, solo
fragmentos desperdigados. Mis demás sentidos me avisan de las irregularidades,
los aromas son distintos y la cama no se siente familiar, abro los ojos.
Un techo desconocido invade mi visión, el mismo pertenece a
una habitación suficientemente iluminada por los rayos solares que se filtran
por las cortinas de la ventana, cuyo único habitante es mi persona postrada en
la cama. Con mi situación actual podría ponerme a lloriquear cual adolecente
traumado tras ser obligado a librar una batalla a muerte pilotando un robot
gigante contra un monstruo colosal. Pero la situación no lo amerita, no soy
adolecente.
Me levanto de la cama, me pongo los crocs, debo conseguir
mejor calzado “por lo menos no los uso con calcetines” me dije, al abrir la
puerta de la habitación me asalta un aroma delicioso. Si fuera caricatura el
aroma tendría forma de mano y me haría flotar llevándome hasta su fuente, mi
estómago suena y bajo las escaleras, encuentro a la abuela Yarn preparando ‘hot
cakes’ o como sea que se llamen en el planeta de los caballos.
“Buenos días cariño, toma asiento, espero que te guste lo
que prepare ¿dormiste bien?”
Contesto amablemente agradeciendo por el desayuno y la
hospitalidad, la abuela está contenta de desayunar en compañía. Mientas
desayunamos me menciona que tiene algo que hacer en la ciudad y que quiere que
la acompañe, por lo cual acepto. Acabado de desayunar le ayudo a lavar, secar y
ordenar los trastes sucios, es lo mínimo que puedo hacer para reciprocar su
amabilidad.
“¿Estás listo querido?, acompáñame, vamos a hacer unos
recados en la ciudad” me dice la abuela y contesto asentando con la cabeza.
Sucede que lo que creía que era el pueblo de la abuela es en
realidad una villa de retiro la cual está ubicada a 15 minutos a ‘pata’ del
mar, cuando desperté ayer pude simplemente haber llegado a la villa, pero mi
ignorancia me hizo tomar la ruta escénica, ergo perdiendo medio día en búsqueda
de la civilización que en realidad estaba frente a mis narices.
¡Puf! Que calor hace, no es agobiante, pero preferiría estar
en un lugar más templado, espero aclimatarme pronto. Según la abuela nos
dirigimos por un camino de tierra que nos llevara directo al centro de ‘Ciudad
Este’ entre tanto el paisaje rural muestra edificaciones como chozas de paja y
madera, alguna que otra granja, un panorama bastante rustico.
Tengo pocas expectativas de la ciudad, según mis observaciones
sobre el panorama local, nivel tecnológico y calidad de vida local me indican
que debe ser una ciudad en desarrollo, en lo que en estándares humanos seria
parte de un país al borde de salir del tercer mundo.
Conforme avanzamos las edificaciones cambian cada vez más
drásticamente de lo rural a lo urbano, no tardamos en encontrarnos rodeados de
enormes edificaciones de piedra, granito y mármol, las enormes calzadas son
empedradas, hay fuentes, estatuas y parques que adornan las calles, un enorme
cartel en uno de los parques tiene un croquis de la ciudad, que para mi
sorpresa me recuerda a ‘La Plata’ en Argentina
Ponis de todas las tribus transitan las calles, ahora que me
doy cuenta muchos me están observando, no lo había notado por estar admirando
la vista. Uno esperaría una reacción de pánico o miedo al ver caminar entre las
calles a un alienígena, pero no estos ponis, me observan como si me comieran
con la mirada, no con hambre, si no como la de un fanático de los gatos al ver
a ‘Grumpy Cat’ pasear por la calle, por lo menos no se acercan a acariciar mi
pelo o pellizcar mis mejillas.
O eso es lo que creía hasta que fui abrazado por una
potranca, o varias… en repetidas ocasiones de camino a nuestro destino, no
describiré los eventos pues son bastante vergonzosos para mí. Ahora sé lo que
sienten los gatos y del por qué huyen al llamarlos, estos ponis no tienen
sentido del espacio personal, aunque ¿qué puede esperarse de una especie la
cual en esencia es nudista? Pero siendo sinceros, tal vez a los ojos de los
equinos yo sea el mojigato.
Pocos metros y muchos abrazos, caricias en la cabeza y besos
de mejilla después por parte de la población femenina a mi persona y por fin
llegamos a nuestro destino, unas enormes escaleras de mármol sirven de entrada
a un colosal edificio, una placa a la entrada reza ‘Palacio administrativo’
puedo deducir que es un edificio de burócratas.
Dentro de sus puertas hay un enorme escritorio circular
atendido por tres ponis, la abuela intercambia unas palabras con una de las
recepcionistas y recibe una ficha, nos introducimos en el laberinto de
escritorios, taquillas y filas, subimos más escaleras y llegamos a una sala
menos congestionada y tomamos asiento para esperar nuestro turno, cerca de
nosotros hay una fila de ponis la cual llama mi atención.
La fila avanza, es atendida tras el escritorio por un calvo
poni terrestre color marrón, tiene puestas unas gafas de fondo de botella,
frente al escritorio ha avanzado un pegaso morado con melena negra
“Hola” saluda el pegaso
“¿Si?” responde el burócrata tras el escritorio
“Vengo a hacer un trámite” responde el pegaso con acento
argentino
“si, ¿que tramite señor?” pregunta el oficinista
“no sé, cualquiera” dice el ‘pibe’
“pero dígame ¿que tramite señor?” replantea el poni
terrestre un poco irritado
“… y ¿Qué tramites hay?” pregunta el boludo
Antes que pueda ver cómo se desarrolla este drama somos
anunciados por la secretaria y nos dirigimos a una oficina, el despacho no
tiene nada remarcable, unos diplomas enmarcados cuelgan de la pared, sobre el
escritorio hay una pequeña figura de cristal en forma de alicornio, tras el
escritorio está sentada una yegua unicornio de mediana edad con melena verde atada
en chongo con pelaje gris oscuro.
La abuela me presenta a la señora Wax Seal, que es amiga
suya de hace tiempo y le da un resumen de mi llegada el día de ayer a su hogar.
Al fin descubro el motivo por el que estamos en el palacio administrativo
“Quiero adoptar al pequeño Exe, querida” afirma la abuela
Ante tal afirmación, si pudiera hacer mis ojos más grandes ¡se
saldrían de sus cuencas! yo creí que iba a tramitar una credencial o pagar el
predio o cualquier otro tramite, estos ponis deben de estar locos ¿Qué clase de
poni decide adoptar a un desconocido de un día a otro? Mi consuelo es que
conozco a los burócratas, les encanta el papeleo y hacer los asuntos lo más
largo, tedioso y difícil posible, no tengo nada en contra de la abuelita, pero
que me adopten sin pedir mi opinión pues es pasarse de la raya, antes de que
pueda hacer valido mi punto de vista la señora Seal me hace una pregunta.
“Pequeño Exe, ¿es verdad que estás perdido?” pregunta la
oficinista
“si señora, pero…” mi respuesta se ve interrumpida por un
¡Ding! Y la figura de cristal sobre el escritorio se ilumina de color verde
“siguiente pregunta, ¿es cierto que vives solo?” continua
con el interrogatorio
“Si, vivo solo, pero…” ¡Ding! una vez más me interrumpe la
figurita
“¿sabes dónde están tus padres?” cuestiona la burócrata
“tengo idea, pero con mi situación actual no puedo
localizarlos, además…” ¡Ding! mi respuesta se ve interrumpida nuevamente con la
figurita que ya empieza a colmar mi paciencia
“¿qué es esa figura?” alcanzo a preguntar antes de que me
bombardee la oficinista con otra pregunta
“es un detector de mentiras cariño, quería asegurarme de que
no fueras un niño que escapó de casa” responde la burócrata
“¿Cómo funciona?” pregunto inquisitivamente
“tiene un encantamiento mágico, se ilumina verde con la
verdad y rojo con la mentira, en ambos casos emite un sonido distintivo acorde
con la respuesta” me dice la unicornio
“¿magia? ¿encantamiento? ¿es en serio?” respondo con
incredulidad “El cielo es verde con puntos morados” afirmo para probar el
aparato, para mi sorpresa no responde.
“solo funciona cuando yo formulo una pregunta directa, ¿de
qué color es el cielo, Exe?” contesta doña Wax
“Morado con franjas amarillas” respondo y al instante
escucho un ¡BZZZ! y la figura se ilumina de color rojo “¡Fascinante!” añado,
pero me estoy desviando del tema, debo objetar a la adopción.
“jiji” ríe la oficinista cubriendo su hocico con una pezuña
“ya tendrás tiempo de aprender como son las cosas en la escuela, mientras tanto
tu nueva abuela y yo tenemos cosas aburridas de adultos que discutir…” la
señora Seal aprieta un botón y se abre la puerta de la oficina, tras ella está
una joven unicornio con una corta melena azul fuerte y de pelaje amarillo
manila, tiene tatuado un folder lleno con papeles “señorita File Archiver, por
favor lleve a Exe a la biblioteca, estoy segura que se entretendrá con los
libros”
“¡Si señora!” responde entusiastamente la joven yegua y
antes de que pueda objetar y hacer valido mi caso, soy envuelto en un aura
amarilla, levitado hasta los lomos de File Archiver y llevado a galope a lo que
presumo será la biblioteca y no el zoológico de mascotas donde seré consentido
hasta morir.
Unas vueltas por el edificio después, soy gentilmente
depositado por File dentro de la biblioteca en la sección para niños, me dice
que sea bueno y espere aquí a la abuela, me besa la mejilla y se despide
diciendo que tiene trabajo que hacer.
Estoy solo en la biblioteca, no se escuchan ruidos y
aprovecho para colectar mis pensamientos
“A ver, a ver ¿¡Que pasó!?, no solo me van a adoptar y no
pude decir ni pio al respecto si no que me distraje con un truco de magia” no
estoy en contra de la adopción, pero el que me hubieran pedido mi opinión
hubiera bastado. “bueno no hay que llorar sobre la leche derramada, así que hay
que sacarle partido a mi situación, estoy en una biblioteca y puedo hallar las
respuestas que no puedo o quiero preguntar”
Primera pregunta ¿exactamente dónde estoy? Busco entre los
libros uno de geografía y encuentro uno interesante. La enorme isla de Nueva
Zebrandia tiene cinco ciudades principales, nombradas según su ubicación
cardinal respecto a la isla, siendo ‘Ciudad Central’ la capital en el centro de
la isla, al este ‘Ciudad Este’ que es donde me encuentro, al oeste ‘Ciudad
Oeste’, al norte “Ciudad Norte” y al sur “Ciudad Sur” entre ciudades hay
pueblos, aldeas y comunidades de diversos tamaños, estos ponis no le pusieron
mucho esfuerzo en nombrar a sus ciudades o simplemente son prácticos.
Un mapa general del Mundo en el que me encuentro en el
centro el continente de Ecuestria, al oeste del continente está el archipiélago
de Nueva Zebrandia, y al este otro continente menos detallado simplemente
descrito como ‘territorio sin explorar’ parece que estos ponis carecen de curiosidad y no tienen sed de aventuras, han dejado mucho de su planeta por
explorar.
Por lo mientras estoy seguro que me encuentro en otro
planeta, ninguna de la geografía se parece remotamente a la tierra, he visto
modelos de Pangea y las posibles formas que adoptarían los continentes
terrestres millones de años en el futuro y no se parece en nada al incompleto,
pero amplio mapa actual.
Dudo que los libros de esta biblioteca, o de cualquier
biblioteca me digan cómo es que llegué a este mundo y universo, si, ya me di
cuenta de que ni siquiera es mi universo, las leyes físicas que he visto
violadas hoy al ser ‘levitado mágicamente’ lo prueban. Además, el que esté aquí
en este mundo prueba que mi llegada fue intencional, puesto que la
improbabilidad de que en una infinidad de universos llegué a un planeta que no
solo es habitable, sino que hay una especie totalmente diferente que habla mí
mismo idioma. Mi cuerpo fue modificado, puesto intencionalmente cerca de la
civilización y alguien se tomó la libertad de vestirme acorde al clima local,
así que el que me trajo aquí tiene interés en mi supervivencia y quiere que
haga algo ¿pero ¿qué? Y si lo cumplo ¿me regresara a casa? Son preguntas que me
veo obligado a dejar para después.
Ahora se me hace interesante el tema de la ‘Magia’ como los
nativos la llaman ¿Qué es? ¿en qué consiste? ¿Cómo ha afectado la historia de
este mundo? Y más importante ¿puedo utilizarla yo?
Junto algunos libros sobre los temas de historia, magia y
uno de mitología, antes de que pueda empezar a leerlos, llega la abuela Yarn a
recogerme lleva en su lomo unos documentos.
“vamos hijito, pasaremos a comer algo y luego iremos a casa”
me dice la abuela y añade “puedes llevarte los libros déjame que los registre
con la bibliotecaria”
La bibliotecaria sella unas tarjetas y mete los libros en
una bolsa de papel y me los entrega, agradezco su atención y acompaño a la
abuela.
Salimos del edificio sin pena ni gloria, la abuela me dice
con un abrazo que oficialmente me ha adoptado y ahora soy su familia, no sé
cómo reaccionar, pero decido que lo mejor es darle un beso en la mejilla.
Comemos en una de las cafeterías y charlamos un rato, está
muy contenta de tener nuevamente a alguien a quien considerar familia, matando
mis intenciones de objetar por la adopción.
Yo creía que el proceso debería llevar semanas, incluso
meses ¡pero solo llevó unas horas! En serio, o la abuela es influyente o los
tramites aquí son mucho más agiles o una combinación de ambos.
Después me llevo a ver a un sastre el cual tomo mis medidas,
ahora que lo pienso, es el primer poni masculino con el que interactuó, un
potro terrestre color gris oscuro de melena plateada con un bigote al estilo
Salvador Dali, su nombre es Tuxedo y tiene un tatuaje de un traje smoking, él
es una buena persona, pero un poco estirado para mi gusto, le di ideas para mi
atuendo, no quiero terminar vestido como el niño odioso de la cuarta película
de Shrek.
Llegamos a casa exhaustos física y emocionalmente, todavía
queda algo de luz, así que me pongo a estudiar los libros que saqué de la
biblioteca, el tema de la susodicha magia me intriga, según los textos, la
magia es una fuerza que impregna a toda la vida en todo el mundo, pero los
ponis son los más adeptos, en especial los unicornios que pueden canalizarla de
diversas formas con sus cuernos, los pegasos pueden controlar el clima y los
ponis terrestres tienen gran fuerza y pueden hacer que las plantas den mejores productos,
la representación de la magia en armonía con el poni está determinada por su
‘Cutie mark’ que representa el talento especial que posee dicho poni, estas
marcas aparecen en la infancia cuando encuentra su destino, dicho talento es lo
que define al poni durante toda su vida.
Diría que el contenido de este libro son puras patrañas de
un drogadicto o alguien con demasiada imaginación y tiempo libre, si no fuera
porque estoy viviéndolo no lo creería. Así que lo que yo creía que eran
tatuajes son realmente representaciones mágicas de sus talentos, empiezo a
notar un patrón entre las ‘cutie marks’ y los nombres de los nativos,
básicamente la traducción de su nombre es lo mismo o hace referencia a la cutie
mark que obtiene durante su infancia, me parece demasiada coincidencia ¿podría
ser que se cambien el nombre al aparecer su marca? Eso tendría más sentido, en
la antigüedad y en algunas tribus actuales las personas cambian su nombre
acorde a algún evento que los haya marcado.
Pero el libro habla sobre el destino, si fuera el caso en el
que al poni que nace y se le da un nombre estuviera atado a la voluntad del
destino, su vida ya estaría marcada desde su nacimiento, todas sus acciones
estarían predeterminadas, no tendría un control verdadero sobre sus acciones,
solo sería una marioneta y su voluntad solo sería una ilusión, pues algo o
alguien ya determino su vida, entonces ¿dónde queda el libre albedrío?, ¿de
verdad los ponis tienen control sobre su vida?
Pero hay una ventaja en que te digan en qué eres talentoso,
así no pierdes años de preparación académica buscando que hacer con tu vida,
simplemente te pones a hacer lo que diga tu cutie mark, muchas personas en la
tierra que no encuentran qué hacer con su vida son miserables porque están
atrapadas en empleos que odian, estoy seguro de que darían su mano derecha por
tener una cutie mark. ¡Yo No!, prefiero ser miserable a no tener control de mi
vida, el destino lo determino yo mismo a través de mis decisiones y acciones,
no quiero que ninguna fuerza por muy conveniente que sea determine mi vida,
ante todo soy un ser humano y el libre albedrio es mi derecho divino para bien
o para mal.
Antes de que siga con mi ruta filosófica la abuela me dice
que ya es hora de dormir, como ‘buen hijo’ le hago caso. Las preparaciones para
dormir son parecidas las del día anterior, un baño caliente, un vaso de leche y
una galleta para cenar y a la cama.
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